Si tienes la piel sensible, reactiva o con tendencia a alguna reacción tipo dermatitis, seguro, que en tu baño tienes varias cremas con la caléndula como ingrediente principal. Antes de enumerar los mil usos y beneficios de la caléndula, debéis saber que se trata de una flor de un intenso color naranja, su período de floración es muy largo y comprende de primavera a otoño.

De hecho esas preciosas flores que crecen cerca de la ciudad, tradicionalmente, siempre habían supuesto un recurso decorativo en los hogares más humildes. Esas mismas flores son las que usamos en cosmética y de forma tradicional se cuenta que deben ser recogidas al amanecer.

La flor perfecta para las pieles más sensibles

Pieles muy sensibles y con capítulos de dermatitis son las que más se benefician de esta flor, además su aplicación dicen los expertos que siempre debe ser por vía atópica.

caléndula

La pueden llevar cremas, geles y ungüentos como en el caso de la línea ALMA para bebés y pieles muy delicadas, de hecho se aconseja mucho en dermatitis de pañal por su poder regenerante.

Cicatrizante y antiinflamatoria, sus dos grandes poderes

Ya hemos mencionado el uso de la caléndula en bebés, pero es muy potente tratando rozadoras, reacciones como psoriasis y urticarias. Ahora en el verano mucha gente la usa para calmar picaduras de insectos evitar los granitos en bebés por el calor.

Su gran secreto es combinar un gran poder antiinflamatorio que calma la piel muy rápido con la estimulación del colágeno, que consigue que la piel se regenere más rápido. De hecho, en Alma se utiliza en toda la línea de bebés, aunque algunos productos como el aceite de almendras dulces y caléndula es perfecto para cuidar la piel en el embarazo y evitar las temidas estrías en tripa y pechos.

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¿Truco final? Elige una crema de caléndula para llevar siempre en el bolso y usala para labios agrietados, rozadoras del zapato y cualquier imprevisto.